Reportajes

Estrategias para el ahorro en tiempos difíciles: el desafío de la cultura financiera en Los Ríos

Por Roberto Cadagán / 21 de diciembre de 2025 | 15:00
Solo un 21% de quienes reciben ingresos propios logra ahorrar todos los meses, mientras crece el uso de herramientas digitales. Crédito: Canva
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Estudio nacional de Criteria revela que la mayoría de la población percibe el ahorro como un proceso y lejano. Aunque sea difícil ¿se puede ahorrar?

El manejo de las finanzas personales es una tarea que la mayoría de los habitantes del país enfrenta con dificultad en la actualidad. 

Un reciente estudio nacional realizado por Criteria y Mercado Pago revela que el 62% de las personas declara que le cuesta ahorrar e invertir, mientras que un 59% reconoce estar poco informado sobre conceptos financieros fundamentales.

Esta falta de conocimiento se traduce en que más de la mitad de la población no cuenta con un método sistemático para guardar dinero, lo que afecta directamente cualquier plan de bienestar financiero a largo plazo.

Es que es difícil ahorrar en un periodo de bajos ingresos y donde las cosas suben periódicamente de valor. ¿Es una tarea imposible para las familias de la Región de Los Ríos? 

En las regiones del sur y zonas extremas del país, la tendencia marca una diferencia cultural importante respecto a la capital. Mientras en la Región Metropolitana existe una mayor cercanía a productos financieros formales, en nuestras localidades predomina la costumbre de guardar el efectivo bajo el colchón.

Esta decisión, aunque busca seguridad inmediata, termina erosionando el valor del ahorro frente a la inflación —el aumento sostenido de los precios—, ya que el dinero estático pierde poder adquisitivo día tras día.

Constanza Caicha, académica de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad de San Sebastián (USS). Crédito. Cedida

Realidad regional

Constanza Caicha, académica de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad de San Sebastián (USS) y directora del Magister de Ciencias de la Gestión, señala a Grupo DiarioSur que el ahorro es un desafío transversal. 

“Evidentemente el ahorro es un desafío tanto como para las familias que tienen ingresos bajos como para las que tienen ingresos altos, porque pareciera ser que falta o es necesaria una cultura respecto al ahorro”, explica la especialista.

Los datos regionales en Los Ríos muestran una realidad compleja que sustenta esta dificultad: el ingreso mediano es de 550 mil pesos. Esto significa que el 50% de la población de la región tiene un ingreso igual o inferior a esa cifra. La académica señala que, ante el alto costo de la vida, ahorrar es una tarea ardua, pero necesaria que requiere, antes que todo, ordenar las finanzas mediante un presupuesto detallado para identificar ingresos y gastos fijos.

Identificación de gastos y disciplina

Una de las primeras recomendaciones de la académica es detectar los llamados gastos hormiga, que son esos pequeños desembolsos diarios que pasan desapercibidos pero suman grandes montos al mes.

“Por ejemplo, si todos los días me compro un café o hago gastos no tan prioritarios. Empezar a identificar eso, porque a partir de aquellos uno puede, quizás hacer pequeños ajustes que permitan generar un diferencial entre el ingreso y el gasto que se puede traducir en ahorro”, puntualiza Caicha.

La especialista enfatiza que la clave no reside necesariamente en el monto, sino en la formación de un hábito. “A veces tenemos dinero, pero no lo ahorramos porque quizás nos falta un poco de disciplina y por eso se recomienda que ojalá el ahorro, aunque sea poquito tratar de interiorizarlo”, agrega.

La profesional sugiere que es vital separar esa cantidad apenas se recibe el ingreso y no esperar a ver qué sobra al final del mes. 

Guía práctica

Cuando los ingresos no alcanzan o los precios no paran de subir, es normal que la persona se sienta frustrada al momento de ahorrar unos pesos; sin embargo, hay pequeñas acciones que se pueden realizar para cuidar lo reunido y preparar para imprevistos.

Estas son algunas ideas sencillas y aplicables para que empezar este camino que parece difícil:

1. Revisar gastos fijos. A veces hay servicios que no se usan o que se pueden encontrar a mejor precio. Revisar el plan del celular, suscripciones digitales y/o seguros. Aunque el cambio sea pequeño, puede sumar

2. Organiza las comidas. Planificar un menú semanal, cocinar en casa y reutilizar alimentos puede ayudar a ahorrar en compras y a reducir desperdicios.

3. Evitar las compras por impulso. Si algo te gusta, esperar 24 horas antes de comprarlo. Muchas veces, pasado ese tiempo, uno se puede dar cuenta de que no lo necesita.

4. Explorar los depósitos a plazo. Además de ahorrar en una cuenta, se puede usar un depósito a plazo: dejar un monto fijo por un tiempo determinado y recuperar el dinero con un pequeño interés. Es una forma ordenada de guardar lo que no se necesita usar de inmediato.

Ahorrar no significa privarse de todo, ni vivir con ansiedad. Se trata de generar hábitos que te permitan estar más tranquilo y tomar decisiones con mayor seguridad.

Seguridad, liquidez y nuevas herramientas digitales

Al momento de elegir dónde guardar el dinero, la población de la Región de Los Ríos privilegia tres atributos: seguridad (42%), disponibilidad o liquidez (38%) y facilidad de uso (33%). Esta jerarquía explica por qué instrumentos simples como las billeteras digitales ya se ubican entre los productos más usados para ahorrar, situándose justo detrás de la cuenta de ahorro tradicional y el depósito a plazo.

Respecto a estas nuevas alternativas, la académica Constanza Caicha indica a Grupo DiarioSur que opciones como Tenpo o Mercado Pago, que funcionan como tarjetas de débito pero invierten el saldo en fondos conservadores. 

“Yo creo que ahí quizás la recomendación es que siempre busquen alternativas que estén supervisadas por la Comisión para Mercados Financieros (CMF)”, advierte Caicha, recalcando que la formalidad de la institución es el primer filtro de seguridad para el usuario.

-¿Qué recomendación haría a personas que no conocen de formas de ahorro?

“La recomendación es siempre buscar alternativas que estén supervisadas por la Comisión para Mercados Financieros. Obviamente, todo tiene un riesgo, pero depende del instrumento que uno contrata. O sea, me refiero a que son seguras desde el punto de vista que están contratadas a través de una organización formal”.

“La recomendación por último -obvia en este caso-, es estar bien informado y hacerle todas las preguntas al ejecutivo bancario”.

Es fundamental distinguir entre ahorrar e invertir, ya que cada acción conlleva riesgos distintos.

 Mientras el ahorro busca preservar el capital, la inversión busca ganancias que siempre están asociadas a un riesgo de pérdida. La académica de la USS sede Valdivia sugiere que si una persona se encuentra en una situación vulnerable, es preferible optar por instrumentos conservadores que, aunque den retornos bajos, protejan el dinero de la inflación.

La regla 50-30-20

Para quienes tienen deudas, los expertos recomiendan aplicar la regla del 50-30-20.

La regla consiste en que, apenas recibas tus ingresos, le asignes un porcentaje del monto a tres ítems: 50% necesidades básicas: dividendo o arriendo, gastos comunes, comida, transporte, etc. 30% gustos personales: salidas al cine, restaurantes, ropa, etc. y 20% ahorro: para lo que quieras.

Este sistema te ayuda a cubrir lo esencial, disfrutar lo que te gusta y ahorrar. Los porcentajes pueden variar según tu realidad o algún imprevisto, y no tienen que ser siempre los mismos. Lo importante es que, mes a mes, hagas esa separación de forma consciente.

“Si tienes muchas deudas, partir por la deuda de los montos más bajos, para que vayas sintiendo como ese alivio de ir pagando deudas, porque también todo esto genera un desgaste emocional”, dice la especialista Constanza Caicha.

Antes de todo la organización es algo fundamental. “Primero, partir por un presupuesto. Ordenando, identificando cuáles son mis ingresos, mis gastos, viendo cuáles son los gastos que sí o sí tengo que realizar, que obviamente son los que puedo postergar, cuáles son los gastos que quizás podría ir disminuyendo. Y una vez que uno tiene ese esquema, ahí ver si hay algo de ahorro”.

Luego definir metas concretas, establecer metas claras y que el ahorro se vuelve parte de tu rutina. No necesitas guardar grandes montos. Separar dinero en una segunda cuenta, una cuenta de ahorro o un producto de inversión, ya es un buen comienzo.

Lograr la estabilidad financiera en regiones como la nuestra requiere voluntad y método más que grandes fortunas. El primer paso es reconocer que cada peso cuenta y que la información es la mejor herramienta para combatir la incertidumbre económica. 

Al final del día, el desafío de la cultura financiera en Los Ríos no se trata solo de números, sino de construir un colchón de seguridad que brinde tranquilidad a las familias del sur frente a los imprevistos del mañana.  Recibe nuestras noticias en: WhatsApp | Instagram | Newsletter.

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